El SEO no suele fallar por falta de esfuerzo. La mayoría de las veces falla por falta de claridad.
Claridad sobre qué se quiere decir, a quién se le habla y cómo ayudar tanto a Google como a las personas a entender una página web.
Muchas webs no están mal hechas. Están mal ordenadas.
Y en SEO, el desorden siempre se paga.
A continuación, repasamos los errores SEO más comunes que vemos todos los días en páginas web, con ejemplos concretos y explicaciones simples para que puedas detectarlos y corregirlos antes de que sigan frenando tu crecimiento.
Los títulos (H1, H2, H3…) no son un recurso estético. Son el esqueleto del contenido.
Cuando están mal usados, Google se confunde. Y cuando Google se confunde, baja tu visibilidad.
Un error muy común es usar varios H1 en una misma página, o directamente no usar ninguno. Otro clásico es usar títulos genéricos que no dicen nada.
Ejemplo:
Un H2 que dice “Nuestros servicios” no aporta información.
Un H2 que dice “Servicios de diseño web optimizados para SEO” sí.
Los títulos deben cumplir dos funciones al mismo tiempo:
Ayudar al lector a escanear el contenido
Ayudar a Google a entender de qué trata cada sección
Si un título no cumple al menos una de esas funciones, probablemente esté de más.
Uno de los errores más frecuentes es crear contenido sin definir qué problema específico está intentando resolver esa página. Google no posiciona textos “lindos”, posiciona respuestas claras a preguntas concretas.
Cuando una página intenta hablar de todo un poco, termina no siendo relevante para nada en particular. El resultado es predecible: pocas visitas y ninguna conversión.
Ejemplo:
Una página titulada “Servicios de marketing digital” que mezcla SEO, redes sociales, diseño web y anuncios pagos sin profundizar en ninguno.
Google no sabe si mostrarla a alguien que busca “agencia SEO en Córdoba” o “community manager para empresas”. Y cuando Google duda, elige otra.
La solución es simple pero exige decisión: una página, una intención principal.
El resto puede acompañar, pero no competir.
Hay páginas que parecen escritas solo para “cumplir”. Textos cortos, frases genéricas y afirmaciones sin explicación.
Eso ya no funciona.
Google mide cómo interactúan las personas con tu contenido. Si entran, leen dos líneas y se van, el mensaje es claro: esa página no ayudó.
Ejemplo:
Un artículo titulado “Qué es el SEO” que dice:
“El SEO es importante para posicionar tu web en Google y conseguir más visitas.”
Eso no es contenido. Es una definición vacía.
Un buen contenido explica, desarrolla, da contexto y ejemplos reales. No necesita ser complicado, pero sí útil.
La profundidad no está en usar palabras técnicas, sino en responder bien.
Las URLs son otro elemento clave que suele descuidarse. Muchas webs usan URLs automáticas, llenas de números o palabras innecesarias.
Una buena URL debería poder leerse en voz alta y entenderse sin contexto.
Ejemplo incorrecto:tusitio.com/p=123/categoria-servicio-final-v2
Ejemplo optimizado:tusitio.com/diseno-web-empresas
Las URLs claras ayudan a Google, pero también generan más confianza en las personas. Y la confianza, en internet, es parte del SEO.
Hoy la mayoría de las búsquedas se hacen desde el celular. Sin embargo, muchas webs siguen pensadas solo para desktop.
No se trata solo de que “se vea bien”. Se trata de que se pueda usar cómodamente.
Ejemplo:
Textos demasiado chicos
Botones difíciles de tocar
Tablas que se salen de la pantalla
Formularios imposibles de completar desde el móvil
Google lo detecta. Y el usuario también.
Si la experiencia es mala, el resultado siempre es el mismo: abandono.
Las imágenes pueden ayudar muchísimo al SEO… o arruinarlo por completo.
Un error común es subir imágenes enormes, sin comprimir y con nombres como IMG_4587.jpg.
Eso ralentiza la web y desperdicia una oportunidad de posicionamiento.
Ejemplo optimizado:
Nombre del archivo: diseno-web-para-empresas.jpg
Texto ALT: “Diseño web profesional para empresas en Argentina”
No se trata de engañar a Google, sino de describir correctamente lo que ya está ahí.
Muchas webs tienen buenos contenidos, pero están aislados. Páginas que no se conectan entre sí, como habitaciones sin puertas.
El enlazado interno ayuda a:
Distribuir autoridad
Mejorar la navegación
Indicarle a Google qué páginas son importantes
Ejemplo:
Un artículo sobre errores SEO debería enlazar a:
Una guía de optimización SEO básica
Un servicio de auditoría SEO
Otros artículos relacionados
Cada enlace interno bien pensado es una señal de orden y coherencia.
Este es el error más sutil… y el más caro.
Cuando una página está escrita solo para “posicionar”, se nota. Textos forzados, palabras clave repetidas sin sentido y frases que nadie diría en una conversación real.
Google mejora constantemente en detectar esto. Pero incluso si no lo hiciera, el usuario sí.
El SEO funciona mejor cuando:
El texto se lee natural
La idea principal está clara
El lector siente que alguien pensó en ayudarlo
Google sigue a las personas. Nunca al revés.
El SEO no es algo que se hace una vez y listo. Es un proceso.
Muchas webs publican contenido y nunca más lo revisan. No miran Search Console, no analizan qué páginas caen, cuáles suben y por qué.
Ejemplo:
Una página que estaba bien posicionada hace un año puede estar perdiendo tráfico hoy por:
Contenido desactualizado
Competencia mejor optimizada
Cambios en la intención de búsqueda
El SEO premia a quienes ajustan, no a quienes insisten.
La mayoría de los errores SEO no son técnicos. Son humanos.
Falta de foco, falta de orden y falta de empatía con quien está del otro lado de la pantalla.
Una web bien optimizada no intenta impresionar. Intenta ayudar.
Y cuando ayudás de verdad, Google suele recompensarlo.
Si corregís estos errores, no solo vas a mejorar tu posicionamiento.
Vas a tener una web más clara, más usable y, sobre todo, más efectiva.